#TodoscomPAZ
Gracias a los que aun
escuchan y no están cansados de explicar, de compartir y respetar las ideas; de
apostarle a que el dialogo es una forma de saber lo que el otro vive o pasa,
para juntos crear posibilidades desde la singularidad.
Hace tiempo quería hacer un proyecto en contra de la
violencia y una mujer especialista en el tema me comento que ya no hablamos de
violencia si no de propuestas de paz.
De allí surge una importante reflexión y decido crear la
Villa Psicoanalítica como un espacio de capacitación y dialogo, donde invitamos
a la ciudadanía a capacitarse en diferentes temas, al momento hemos realizado
dos sobre intervención en crisis por un especialista de la SEDENA, una ida al
centro de justicia para la mujer para conocer el modelo de atención, una a los
hornos crematorios del panteón de Guadalajara, una más sobre primeros auxilios jurídicos,
otra sobre tanatología y estamos ya agendando otra de derecho civil, propuestas
de paz, tanatología en situaciones hospitalarias, foro de nuevas
masculinidades, el cierre de intervención en crisis y una intervención en el hospital
civil viejo, todo de manera gratuita y la aportación voluntaria es para poder
imprimir las constancias, cabe mencionar que la sede de esto es en una Ac. De la
diversidad sexual.
Ahora bien de un colega argentino escuche el termino lazos barbáricos
y todo lo anterior tiene como apuesta lazos humanos, como docente del área en criminología
me doy cuenta de los abusos del sistema en su forma estructural y que hemos
naturalizado, sobre esto creo que el dialogo es una forma de denunciar a
quienes desconocen esta forma de violencia que sí mismos aplican pero no lo ven
como tal, no creo en exigir al otro que confiese algo que hace si primero no lo
entiende y no lo pasa por el marco cultural e histórico.
Pienso que tenemos diferentes tipos de población esto es,
los pensadores y activistas o académicos, desconozco las definiciones, pero las
denuncio desde el lugar donde les leo y que son pocos pero si los tenemos que
van directamente con las personas a las que viven situaciones de violencia, que
aplican y dialogan con cada parte de la familia, de la pareja, del individuo,
en su propio espacio o que los convocan para dialogar en espacios que ellos
mismos general, no basta con darle like o compartir, que que bueno que se haga,
pero se les olvida un concepto básico, el ser humano mientras habla aprende
parafraseando a Vigotsky, dialoguemos con todo mundo entonces apostemos desde
lo virtual hasta lo personal, pero que en ambos casos no se imponga una manera
de pensar, si no bien, establecer los límites de la comunicación y más aún el
respeto, que la denuncia ante los hechos violentos tenga un mecanismo, sí, pero
que además dialoguemos dentro del grueso de la sociedad y cuestionemos todos
los discursos.
Hace tiempo en un colegio dirigido por dos psicoanalistas
mujeres me toco la oportunidad de dialogar sobre un modelo llamada cultura por
la paz y era increíble saber que este modelo hacia que los niños dialogaran
para resolver conflictos y que existía un aula donde podían llegar a hablarlo,
fue muy agradable saber que los mismos niños sin acompañamiento de un adulto
entraban a este lugar sin intervención de un adulto y resolvían conflictos,
estaba la opción que un adulto los apoyara pero no lo requirieron. Ahora me
pregunto si este modelo por la paz ha logrado mediar problemas de niños como lo
llevamos a los adultos más por el hecho de que no segrega, ni discrimina, ni
etiqueta. De allí que será interesante conocer y escuchar las ideologías de justicia
alternativa y justicia terapéutica.
Pretendo aportar algo, a quienes me leen, me escuchan, confían
y me consideran un amigo en esto que no sabría cómo llamar pero que va
encaminado al lazo social, no como una solución si no como un punto más a esa
curva del quehacer actual.
