Hemos evolucionado para poder sobrevivir, nos hemos adaptado
a la nueva jungla citadina donde sentir implica ser despezado por dentro, era
necesario que fuésemos seres tecnológicos y tecnócratas que funcionaran sin un
lazo social que les pudiera hacer sentir lo más minino de incomodidad o sentir
solo lo deseable.
He de confesar que esta acto se vuelve tan pequeño cuando en
una estación del tren ligero de la ciudad de Guadalajara en México llamada Tetlan
se encontraba un niño de máximo 3 años con una caja de chicles vacía en las
manos apretándola por momentos y una caja llena de chicles a un lado de él llena
y con los ojos llorosos, con ojeras y balbuceando algo como “tes i des” cosa
que pensé en traducir como tres por diez y lo decía cuando no suspiraba el
llanto y se aferraba a intentar decirlo aun cuando se veía claramente que
lloraba, ¿alguna vez han llorado desgarrados y hablado al mismo tiempo? Eso parecía
aferrarse a vender por un acto hacia otro que sabemos que le llevara el dinero.
Estamos muertos, el cielo son las redes sociales… nadie se
inmuto en esa escena, confunde darle dinero o no darle, darle para que disminuya
su sufrimiento y vaya alimentar quien sabe que boca o que vicio de otro que al
parecer hasta cuando somos adultos hacemos cosas por ese otro que vemos enorme
y sentimos ese goce de satisfacerlo aunque eso nos lleve a nuestra aniquilación
como humanos y nos haga objetos des/hechables .
Todos somos culpables… pero no todos somos conscientes de
que esa culpa, porque no todos se responsabilizan de que hay que hablar, decir,
denunciar lo que ocurre en la sociedad, esas ganas de decirle al estado que “!$#$#$#$#$#$#$#”%TFWFQW”
con las palabras materializadas en actos, estos sueldos, estos presupuestos a
instituciones sociales, este recorte a salud, estas reformas laborales, y
nosotros comiendo sudor, y jugando al becado para no entrarle al trabajo de
campo real donde no te dan una beca, sino más bien, ganas de dejar de creer en
lo humano.
Pero bien decía mi maestro filosofo ya lo humano no lo
sabemos definir, mucho menos saber que es, entonces dire que lo humano es
reconocer al otro como un semejante mío, no como ese desecho social material o
como el sujeto virtual que para términos ya me metí en más problemas de términos,
solo quiero recordarles a los lectores que no solo es recuperar animales,
valores, derechos de/ género, es recuperar la humanidad que hace que yo respete
a todo ser vivo… solo eso… para empezar.